Consejos para que un robot no te reemplace

25 de mayo de 2015
  • Las computadoras y los robots aprenden mucho y muy rápido. Sin embargo, les resulta muy difícil manejar los imprevistos. Especializarse en las ocupaciones que demandan una mayor gestión de imprevistos puede ser una buena apuesta para mantener la empleabilidad.

El progreso tecnológico de las últimas décadas ha transformado la vida de millones de consumidores, a través de productos que resuelven problemas o atienden necesidades de una manera asombrosamente costo - efectiva. En el camino, este progreso tecnológico también ha creado nuevas generaciones de multimillonarios. La creación de empleos, sin embargo, históricamente no ha sido el fuerte de las revoluciones tecnológicas. Algunos indicadores de tres de las adquisiciones más importantes de la última década en la industria de la tecnología ilustran cómo algunas pocas empresas han sido capaces de generar un valor enorme con muy pocos empleados.

  • Cuando Youtube fue adquirida por Google en 2006 por USD 1.65 miles de millones, tenía solo 65 empleados.
  • Cuando Instragram fue comprada por Facebook en 2012 por USD 1 mil millones, tenía 13 empleados.
  • Cuando Whatsapp fue comprada por Facebook en 2014 por USD 19 mil millones, tenía 55 empleados.

Y no solo eso, en las grandes potencias industriales del mundo como Estados Unidos, China y China, muchas tareas básicas antes realizadas por personas, han pasado a ser hechas por robots. Los anuncios sobre robots aprendiendo a conducir carros sin asistencia, a preparar menús gourmet en casa, a reemplazar a la sala editorial de un diario, entre otros, son evidencia cada vez más clara de que la capacidad de aprendizaje de los robots está creciendo a un ritmo exponencial.

En este contexto, ¿qué podemos hacer las personas para evitar ser reemplazados en el futuro cercano por robots? y ¿qué se le puede pedir a las entidades educativas que les enseñe a los trabajadores del futuro? Don son las líneas de pensamiento más importantes que existen respecto del tema:

  • La primera propone enfocarse en aquello que no podrá ser reemplazado por las computadoras o los robots. Por ejemplo, esta visión propone enfocarse en cultivar un conocimiento profundo del ser humano y ser capaz de razonar con flexibilidad y tomar decisiones involucrando múltiples variables y situaciones. El problema con esta visión es que es muy difícil definir aquello que no podrá ser reemplazado pues la tecnología avanza muy rápido  y lo que hoy no es posible puede que mañana sí lo sea.
  • La segunda propone enfocarse en desarrollar una mente más creativa y empresarial pues se cree que esta difícilmente será duplicada por una computadora o un robot.

En su libro “The New Division of Labor”, Richard J. Murnane y Frank Levy, ponen algunos ejemplos del tipo de empleo que se destruyó y el que se mantuvo durante la revolución tecnológica de las últimas décadas. Por ejemplo, los operadores telefónicos han sido gradualmente desplazados mucho más rápidamente que los vendedores de autos. Por ello, Murnane y Levy señalan que las ocupaciones que resisten a los cambios tecnológicos son aquellas que combinan la capacidad comunicacional con el conocimiento experto. La acción conjunta de ambas características es la que le permite a las personas no solamente transmitir información sino también interpretarla bajo escenarios distintos. 

Es decir, quizás el hecho de que se espera que las computadoras y los robots no puedan por mucho tiempo lidiar con lo imprevisto sea una de las pocas habilidades que permitirán asegurar que nuestro trabajo no sea en el futuro hecho por una computadora o un robot. A enfocarse en ello.



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