Convirtiendo el dióxido de carbono en roca para evitar la contaminación

17 de febrero de 2015
  • Islandia está tratando un nuevo método de almacenar los gases de efecto invernadero.
  • El proyecto llamado Carbfix cuenta con un presupuesto de US$10 millones.

Cerca de una planta de energía geotérmica en Islandia, un grupo de científicos ha inyectado cientos de toneladas de agua y dióxido de carbono bajo varias capas de roca basáltica, que es el producto de la lava solidificada. La investigadora Sandra Snaebjornsdottir de la Universidad de Islandia está buscando signos de que el CO2 se ha combinado con elementos en la roca basáltica y se ha convertido en calcita, un mineral sólido y cristalino.

Este trabajo es parte de un proyecto llamado Carbfix que ha involucrado un presupuesto de US$10 millones y que está desarrollando una alternativa para almacenar dióxido de carbono emitido por las industrias. Cuando el dióxido de carbono es liberado en la atmósfera, atrapa calor, convirtiéndolo en el principal responsable del calentamiento global. Para ayudar a mitigar el impacto del cambio climático, miles de millones de toneladas de CO2 deben ser capturadas y almacenadas bajo tierra.

En la actualidad, solo hay una docena de proyectos en el mundo que almacenan un aproximado de 30 millones de toneladas al año, de acuerdo al Global CCS Institute que promueve la tecnología. Lo que diferencia a este proyecto en particular es que se usan agua y dióxido de carbono para ser inyectados en las rocas volcánicas y con esto esperar que lo que alguna vez fue un contaminante se convierta en un mineral.

En el siguiente video de The New York Times se muestra cómo es que se ejecuta este proyecto.



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