Lo que no debe hacerse en una comida de negocios
Te damos la lista de acciones que nunca debes hacer en un almuerzo o cena de trabajo.

Escoger un restaurant inapropiado, Haz que este concuerde con tu invitado. No lleves a un cliente muy importante a un lugar mediocre. Asegúrate que el ambiente sea apropiado para la conversación, sin televisión ni música estridente. Antes, averigua si tu cliente tiene alguna dieta restrictiva, no vaya a ser que lleves a un vegetariano a un lugar de parrillas.
Olvidar hacer una reservación, no quieres que al llegar al restaurante te digan que no hay mesas disponibles y que por lo tanto tendrás que esperar en el lobby. Lo mejor sería volverse un regular en un restaurante para forjar una relación. Ellos conocerán tus gustos, te llamarán por tu nombre y te darán la mejor mesa.
No estar a cargo, como anfitrión necesitas estar a cargo de la logística del almuerzo o cena. Asegúrate que la orden de tu invitado sea tomada primero. Si lo crees conveniente, hay restaurantes en los que el pago puedes hacerlo por adelantado.
Hacerlo tomar o comer solo, si tu invitado pide un aperitivo, igual debes hacerlo tu. La misma regla va para los postres. En el supuesto de que no tomes, puedes pedir una bebida no alcohólica. El objetivo es no hacer sentir incómodo a tu invitado por pedir un aperitivo o postre. Y hablando de ordenar, pide lo que siempre pides, aquello con lo que tu y tu estómago están acostumbrados. Este no es momento para experimentar.
No facilitar la conversación, como anfitrión debes asegurarte que esta fluya. Haz tu tarea. ¿Cuáles son los temas que a tu cliente le interesan o qué es importante para él o ella? Debes estar preparado para responder preguntas y contribuir a la charla.
Beber de más, por sobre todo mantente sobrio. Una bebida de más, aunque inofensiva, puede ser el vaso que necesitabas para hablar demás.