Perú es el segundo país con la menor tasa de suicidios en América Latina

04 de septiembre de 2014

Los esfuerzos en salud de la mayoría de gobiernos se centran en inversiones en infraestructura y medicinas para así prevenir y combatir las principales enfermedades que los aquejan. Sin embargo, se ha venido dejando de lado una serie de trastornos que son también un problema de salud pública que debe ser tratado con el mismo apremio: las enfermedades mentales.

Son este tipo de enfermedades junto a su nulo tratamiento lo que está empujando a más personas a suicidarse. En el 2012, 800 mil personas se suicidaron en todo el mundo, sin contar aquellos que lo intentaron y no lograron su cometido. En el siguiente cuadro, se muestra la tasa de suicidios por cada 100 mil habitantes en América del Sur. Cuatro países: Uruguay, Chile, Bolivia y Argentina son los únicos que superan el promedio mundial de 11,4%.

El problema es tal que cada 40 segundos una persona se quita la vida en algún lugar del mundo, siendo el suicidio la segunda causa de muerte en personas entre los 15 y 29 años, según indica la Organización Mundial de la Salud – OMS.

Desde el 2005, más gobiernos cuentan con un plan de salud mental. Sin embargo, este tema supone un pequeño porcentaje en el gasto público en salud. En promedio, sólo el 2,8% del presupuesto en salud corresponde a prevenir y tratar enfermedades mentales, según la OMS. A esto hay que añadir la escasez de profesionales de la salud mental que puedan tratar estos problemas. En 85 países, hay menos de 1 psiquiatra por cada 100 mil habitantes, según datos de la OMS. El fenómeno global del suicidio es un problema de salud pública mundial que debe ser tomando en cuenta.



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