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Hacia una regulación internacional de la IA

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Los centros de datos de los EE.UU. consumieron 192 TWh de electricidad en 2024, el 4,7% del consumo de todo el país.
01 de octubre de 2026
Red star
Por qué es importante
La regulación de la IA y de las exigencias para los centros de datos tiene que enmarcarse en los modelos energéticos de los países.

El presidente Donald Trump ha calificado de traidores a estos tres operadores, pero lo cierto es que diversos ingenieros que han desertado de Google, Anthropic y OpenAI han advertido que la humanidad podría estar en riesgo dentro de unos años. El reclamo de Trump tiene contenido político porque no quiere llegar a las elecciones de medio mandato con la IA frenada, pero China tampoco se queda atrás y acusa a estos llamados de constituir una maniobra para frenar el desarrollo tecnológico de China, señala una interesante nota de Enric Juliana del Diario La Vanguardia de España.

El principal temor es que la IA se emancipe de todo control externo, concentre mucho poder e incluso llegue a considerar al ser humano una realidad hostil y opte por su destrucción. Se tiene que saber que los desarrollos pueden llegar a paralizar infraestructuras vitales, diseñar virus letales y apoderarse de las armas atómicas.

De forma complementaria, el reclamo de parar la velocidad de desarrollo va de la mano con hacer lo propio con los centros de datos, que se están expandiendo por todas partes, incluso en el Perú. Como se sabe, un centro de datos alberga los sistemas informáticos que almacenan, procesan y distribuyen información digital a gran escala, por lo que generan calor y necesitan sistemas industriales de enfriamiento que gastan mucha energía.

Las reacciones gubernamentales distan mucho de ser uniformes. Trump dice que él es el principal instrumento de control y no hacen falta más normas. En cambio, China, afirma que la IA es alimentada con datos supervisados por el Partido Comunista, que ha prohibido la sustitución masiva de trabajadores por robots y ha creado un organismo internacional sobre la IA con sede en Shanghái, al que por el momento se han adherido solo 29 países.

Mientras los líderes mundiales se ponen de acuerdo sobre la necesidad de regular el desarrollo de la IA, los países donde se expanden los centros de datos se verán obligados a regular qué privilegiar: los proyectos industriales o los centros de datos que compiten por la energía. En el caso de estos últimos, lo más apropiado será exigir la máxima categoría de eficiencia energética e hídrica.

Ojalá en el Perú, las normas planteen regulaciones con las mismas exigencias.