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Larry Summers da consejo a empresarios

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LARRY SUMMERS HA SIDO SECRETARIO DEL TESORO Y PRESIDENTE DE LA UNIVERSIDAD DE HARVARD.
12 de agosto de 2015
Red star
Por qué es importante
El sector privado puede, si así lo desea, mejorar salarios, dar más beneficios laborales y participación accionaria a sus trabajadores destacados.

Larry Summers no es la típica persona que uno podría calificar como populista. Por el contrario, se trata de un economista muy destacado que ha sido Secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Director del Consejo Nacional de Economía de los Estados Unidos, Economista Jefe del Banco Mundial y presidente de la Universidad Harvard. 

Por sus credenciales y por el hecho de que Summers suele ser bastante atinado con sus pronósticos es que sorprendió recientemente cuando se mostró a favor, no de más reformas gubernamentales para fortalecer la economía y mejorar la situación económica de la clase media, sino de cambios fundamentales en la forma en que las empresas hacen negocios.

En opinión de Summers, la noción de que las empresas deben cambiar su horizonte de planificación del corto al largo plazo, de forma que puedan compartir más de los beneficios de su éxito corporativo con sus trabajadores, clientes y stakeholders, es en general buena y por eso se mostró a favor de las siguientes tres medidas:

  • Mejores salarios mínimos porque existe espacio para subirlos y porque es mejor que las propias empresas, que conocen su estructura de costos lo hagan, a que sean impuestos por el Estado sin la información apropiada.
  • El fortalecimiento de la regulación laboral para que el piso de beneficios laborales sea uno más razonable. De esta manera, una empresa que ofrece beneficios atractivos para sus trabajadores no tendrá que exponerse al riesgo de solo atraer a los profesionales que no están dispuestos, por ejemplo, a correr riesgos.
  • Los incentivos tributarios para la distribución de beneficios permitirían que las empresas puedan ofrecer participaciones accionarias a sus trabajadores y que estos la acepten sin pensar que están corriendo riesgos excesivos.

Sin embargo, Summers, con la prudencia que lo caracteriza, también advirtió que hay que tener cuidado con los cambios que se introducen en las empresas pues en algunos aspectos, algunas ya están haciendo demasiadas apuestas al largo plazo que no estarían justificadas. Las inversiones en empresas tecnológicas que no generan beneficios pero que tienen valorizaciones multimillonarias son un ejemplo de esto. Tampoco considera prudente obligar a las empresas a invertir el excesivo cash que tienen acumulado pues esto solo reflejaría la carencia de potenciales usos productivos del capital con potencial para generar retornos en el largo plazo. Y también recuerda cómo la debilidad de la economía japonesa de hoy se explica por haber adoptado un modelo empresarial en el que se le incentivaba a los negocios a pensar en el más largo plazo.

En general, para Summers, tener mejores empresarios no es la panacea pero es un buen comienzo para reformar economías en las que la confianza en el rol del Estado cada vez es menor. ¿Tú qué opinas?